• La convivencia cotidiana con pericos, canarios, palomas u otras aves puede exponer durante años a partículas de plumas y excrementos que, en personas susceptibles, desencadenan una respuesta inflamatoria en los pulmones. 
  • Se calcula que entre 2 y 3% de los adultos viven con un aneurisma intracraneal sin saberlo y, en México, cada año ocurren alrededor de 7,800 casos.

Por Guadalupe Camacho

Tener aves en casa es una actividad placentera, especialmente para las personas mayores que han convivido durante años con pericos, canarios, palomas u otras aves; sin embargo, “esta convivencia también puede representar un riesgo respiratorio para algunas personas, especialmente para las mujeres ya que son quienes más pájaro tienen como mascotas”, indica Ivette Buendía Roldán, neumóloga del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).

¿Qué enfermedad generan las aves?

Entre las principales enfermedades por convivencia con aves, de acuerdo con Buendía Roldán, se encuentra la neumonitis por hipersensibilidad (NH), una enfermedad pulmonar provocada por la inhalación repetida de partículas orgánicas (plumas y excrementos de aves) capaces de generar una respuesta inmunológica exagerada y, en consecuencia, inflamar los pulmones.

“Entre las fuentes más conocidas se encuentran las proteínas presentes en plumas, polvo de las aves, excrementos y otras secreciones que aunque la persona limpie generará daño al respirarlas, especialmente porque son tan pequeñas que no se ven al ojo humano”.

Al respecto, la American Lung Association señala que existe una condición que denomina esta exposición: “pulmón del cuidador o del aficionado a las aves” y es más común en mujeres.

También te puede interesar: TDAH en la tercera edad: cuando la falta de atención se confunde con deterioro cognitivo

¿Cómo ocurre la exposición?

Convivir con un pájaro no es señal de daño pulmonar, pero si la exposición es constante y el riesgo es mayor si se realizan las siguientes actividades:

  1. Al limpiar jaulas.
  2. Manipular aves (caminar con ella en el hombro, besarlas o jugar con ellas).
  3. Dormir con ellas (misma habitación y sin ventilación).
  4. O bien permanecer durante largos periodos en espacios donde se acumulan sus desechos.

“La neumonitis por hipersensibilidad asociada con aves puede presentarse por exposición a palomas, pericos, loros, canarios, gallinas, patos e incluso gallos de pelea”, indica la experta, entre otras especies.

Mujeres, un grupo que merece especial atención

En México, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) ha estudiado particularmente la relación entre la exposición a aves y la neumonitis por hipersensibilidad. Un documento presentado ante el Congreso señala que 80% de los casos de neumonitis por hipersensibilidad atendidos en el INER corresponden a mujeres, y destaca la exposición a proteínas de aves como palomas, pichones, canarios y pericos australianos.

Una cifra internacional ayuda a dimensionar el riesgo: en el estudio “Riesgo de neumonitis por hipersensibilidad y enfermedades pulmonares intersticiales entre criadores de palomas” realizado entre 6,920 criadores de palomas, la incidencia de neumonitis por hipersensibilidad fue de 14.8 casos por cada 100,000 personas-año, frente a 1.0 por cada 100,000 entre personas no expuestas; los criadores presentaron un riesgo aproximadamente 14 veces mayor de desarrollar esta enfermedad.

De una tos persistente a un daño pulmonar irreversible

La neumotitis por hipersensibilidad se manifiesta con tos seca, falta de aire, cansancio y poca tolerancia al ejercicio. “El problema es que estos síntomas pueden atribuirse al envejecimiento, a una infección respiratoria recurrente, o a otras enfermedades pulmonares como enfisema pulmonar, y entonces retrasar la identificación de la causa.

La experta del INER puntualiza que: “la exposición prolongada a partículas orgánicas de las aves puede producir neumonitis por hipersensibilidad y que, con el tiempo, esta puede evolucionar hacia fibrosis pulmonar progresiva”.

Recuerda que si tienes un ave no significa necesariamente que vas a desarrollar la enfermedad, pero una exposición prolongada acompañada de síntomas respiratorios persistentes merece una valoración médica. “Identifica la fuente de exposición y recibe atención especializada de manera oportuna, ello es determinante para evitar que la inflamación pulmonar progrese hacia un daño permanente e irreversible”

Y es que la fibrosis pulmonar es una enfermedad devastadora que roba la salud y el aliento a más de 9 millones de personas en el mundo.  Además, cerca del 50% de los pacientes fallece dentro de los cinco años posteriores al diagnóstico, una tasa de mortalidad superior a la de muchos tipos de cáncer.

Aspecto clave Datos y detalles
Población con mayor riesgo
Mujeres: El 80% de los casos de neumonitis por hipersensibilidad atendidos en el INER corresponden a mujeres, debido al contacto con proteínas de palomas, pichones, canarios y pericos australianos.
Riesgo en criadores de aves
Los criadores de palomas tienen un riesgo 14 veces mayor de desarrollar esta enfermedad en comparación con personas no expuestas (14.8 vs. 1.0 casos por cada 100,000 personas-año).
Síntomas iniciales
Tos seca, falta de aire, cansancio y poca tolerancia al ejercicio (con frecuencia se confunden con el envejecimiento u otras afecciones como enfisema).
Complicación a largo plazo
La exposición prolongada puede evolucionar hacia fibrosis pulmonar progresiva e irreversible.
Impacto de la fibrosis pulmonar
Afecta a más de 9 millones de personas en el mundo. Cerca del 50% de los pacientes fallece dentro de los primeros 5 años tras el diagnóstico.

También te puede interesar este episodio: ¿Se puede prevenir el deterioro del cerebro? Lo que debes hacer hoy con Dra. Rosalía Zerón